FLUXØ
Russafart es una bienal que, durante unos días, activa el barrio de Ruzafa como un ecosistema artístico abierto. Talleres y estudios permiten al público acceder no solo a las obras, sino también a los contextos y procesos de creación, estableciendo una relación directa entre artistas y visitantes. En este marco se inscribe FLUXO, la propuesta de cisma.art, comunidad de creativos que trabaja en la intersección entre arte, ciencia y tecnología, que tendrá lugar los días 5, 6 y 7 de junio en Espai Ribes, Nave 3 del Parque Central de Valencia.
La propuesta reúne tres obras que se articulan como un recorrido continuo. Comienza con NÚCLEO, de TarsLab, donde la luz se presenta como materia. Mediante sistemas láser y LED, la instalación genera variaciones constantes de intensidad, color y ritmo, configurando un entorno inestable. La percepción no se fija en imágenes, sino que se adapta a un espacio en transformación, donde la luz diluye las formas y altera la noción de escala y profundidad. A continuación, STACK MUNDI, de Solimán López. La obra articula ADN ambiental, registros geofísicos y sistemas digitales, estableciendo una red en la que lo biológico y lo tecnológico comparten una misma lógica de codificación. La información aparece como memoria activa, territorial y vital, haciendo perceptibles las estructuras que organizan el contenido artístico. El recorrido concluye con Proyecto Photon, de Space Circles, presentado como una proyección generativa en la que formas tridimensionales, desarrolladas mediante Processing 4, evolucionan en un entorno oscuro. La pieza se articula como una secuencia visual definida, donde las transformaciones siguen una lógica interna establecida. Las geometrías emergen, evolucionan y se disuelven siguiendo un ritmo continuo que enfatiza la idea de flujo. La luz no ilumina el espacio, sino que constituye la imagen misma, generando un campo visual en el que la forma nunca se estabiliza completamente. La atención se orienta hacia la continuidad del movimiento.
En conjunto, FLUXO propone una experiencia centrada en la observación de procesos y no tanto en lo que se muestra, sino en cómo se produce, cómo evoluciona y cómo se articula en el tiempo.

NÚCLEO es una instalación inmersiva de luz y sonido desarrollada por TarsLab que investiga la relación entre dos tecnologías lumínicas diferentes, el láser y el LED. La obra va más allá de lo técnico para situarse en el área de las experiencias de flujo, donde percepción y tiempo interaccionan en un estado continuo de transformación.
La pieza se articula como un volumen suspendido de 160 tubos LED RGB al ritmo de haces de láser que lo tensan y lo reconfiguran. Esta interacción no es solo visual, sino rítmica. Una coreografía donde la luz deja de ser objeto para convertirse en proceso. El flujo es una condición perceptiva. La repetición y la sincronía progresiva entre sistemas generan un estado cercano a lo musical donde hay patrones que se descomponen y recomponen, intensidades que crecen y se disuelven, ciclos que nunca se repiten de la misma manera. La luz se comporta como sonido y el sonido como arquitectura invisible.
El paisaje sonoro funciona como una corriente subterránea que arrastra la experiencia hacia una percepción expandida, donde el espectador ya no observa, sino que es parte del flujo de luz y sonido. Su variación dentro del espacio altera la obra. No hay un único punto de vista, sino múltiples trayectorias posibles. En este sentido, NÚCLEO se inscribe en una tradición contemporánea de prácticas inmersivas donde luz, sonido y música convergen como medios para inducir estados de atención profunda, casi meditativa, donde el tiempo lineal se diluye y aparece una experiencia continua, sin principio ni final claro.

STACK MUNDI es una instalación multicanal de Solimán López que propone una inmersión en los flujos invisibles que conectan territorio, tecnología y, sobretodo, vida. Más que una obra, se configura como un entorno donde lo ecológico y lo digital dejan de ser áreas opuestas para convertirse en sistemas interdependientes.
La instalación articula tres proyectos, Capside, Invisible Pegaso y Manifesto Terrícola, que funcionan como un ecosistema audiovisual donde imagen y dato vibran en diferentes frecuencias. Cada uno activa un territorio específico (Amazonas, Andes, Ártico), pero juntos configuran una cartografía expandida, un sistema de flujos donde la información biológica, la memoria del planeta y las infraestructuras tecnológicas operan conjuntamente. Aquí, el flujo no es solo narrativo, sino ontológico. Los datos se comportan como organismos, el ADN como archivo y el sonido como vector de transmisión. Las imágenes no solo documentan, circulan entre entornos muy diferentes. Funcionan como corrientes que arrastran al espectador a través de estados perceptivos donde la separación entre naturaleza y tecnología se disuelve progresivamente.
La estructura multicanal amplifica esta condición. No hay un centro ni una jerarquía clara, sino múltiples focos de atención que coexisten, se solapan, se contaminan y se yuxtaponen. El espectador no recorre la obra, es el centro de la misma, moviéndose entre capas de información y sonido. La experiencia se vuelve así cercana a lo musical, a una polifonía de intensidades y resonancias donde cada elemento entra y sale del campo perceptivo.
El sonido actúa como hilo conductor de estos entornos. No ilustra, articula, conecta geografías, amplifica y sincroniza procesos que ocurren en distintos niveles. Un primer nivel biológico, luego uno tecnológico y finalmente otro simbólico. La instalación se convierte así en un espacio donde escuchar implica también leer, donde percibir es procesar.
En este contexto, STACK MUNDI plantea una pregunta fundamental que está presente en toda la experiencia, ¿cómo diseñar sistemas tecnológicos, culturales, ecológicos, capaces de sostener la vida sin interrumpir los flujos que la hacen posible?. La obra de Solimán López expone las condiciones de esa búsqueda. Plantea un territorio híbrido donde arte, ciencia y activismo se funden en nuevas formas de percepción.

PROYECTO PHOTON de Space Circles es una instalación generativa donde la Transducción Creativa utiliza el poder transformador de la tecnología como medio artístico. Se encuentra en la intersección de los métodos analógicos y los algoritmos digitales. Usando la inteligencia artificial como medio y herramienta, las obras propuestas invitan al espectador a establecer una relación dinámica y simbiótica con la tecnología, observando como los algoritmos juegan con patrones y formulas que imitan o juegan con las formulas y las matemáticas de la naturaleza y del universo micro y macro. Posibilitando una comprensión más profunda de nuestro lugar en el entorno en el que vivimos , con visiones dentro de universos programados en constante evolución.
En el proyecto Photon se encuentra un espacio oscuro, formas tridimensionales generadas algorítmicamente, usando Processing 4 son proyectadas en el espacio. Estas formas no permanecen fijas, ya que de manera sutil emergen, mutan, se disuelven y se recombinan, como si respondieran a las leyes físicas que estructuran la naturaleza. Evocan tanto la lógica del código como los ritmos del universo. La instalación sitúa al espectador en una escala ambigua, entre lo micro y lo macro, recordándonos que habitamos apenas un pequeño punto azul suspendido en la inmensidad.
Suspendida entre el proyector y la superficie de proyección, una constelación de partículas y figuras geométricas orbitan lentamente. En ese juego de descomposición y expansión, las leyes físicas y matemáticas que dan forma a la naturaleza y al cosmos, son una forma de hacer visible nuestra fragilidad, nuestra interdependencia y nuestra posición diminuta pero significativa dentro de un cosmos mucho mayor que nosotros.
Desde la Transducción Creativa, donde lo analógico y lo digital se traducen mutuamente, se hace perceptible cómo las leyes físicas y matemáticas que dan forma a la naturaleza son también las que configuran el universo que habitamos. En sintonía con la mirada de Carl Sagan, nos recuerda que ocupamos apenas un pequeño punto dentro de la inmensidad del cosmos.

Lugar
Espai Ribes
Nave 3 | Parque Central
