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Como antesala de la próxima edición del CLEC Fashion Festival, que se celebrará en febrero, el Puente de la Exposición de Santiago Calatrava se propone para acoger una presentación pública en la que se darán a conocer las fechas y los diseñadores participantes. La elección de este enclave no es casual. El puente es, por definición, un espacio de tránsito y conexión, una infraestructura concebida para unir, facilitar el encuentro y propiciar nuevos recorridos. Durante una tarde-noche, este lugar se transformará en un escenario simbólico donde la ciudad, la moda y la creación convergerán en un mismo acontecimiento.
MØØD
En este contexto, cisma.art presenta MØØD, una intervención de arte digital concebida específicamente para este espacio y para su condición de evento abierto al público. Más que una instalación, MØØD se plantea como una atmósfera compartida, una capa sensible que acompaña y amplifica la experiencia del encuentro. Su nombre remite al estado de ánimo, al clima emocional que emerge cuando diferentes energías, cuerpos y miradas coinciden en un mismo lugar.
Hay sonidos que apenas duran un instante pero que contienen toda una declaración de intenciones. El clec, ese leve chasquido que se produce cuando dos elementos se encuentran y quedan unidos, da nombre al CLEC Fashion Festival y resume su verdadera esencia, el encuentro entre diseñadores, creadores, disciplinas y públicos diversos que entienden la moda como un territorio expandido, abierto al diálogo y a la experimentación. MØØD nace precisamente de esa idea, de hacer visible aquello que sucede cuando distintas sensibilidades entran en contacto.
La propuesta establecerá un diálogo directo con la arquitectura del puente, con sus ritmos, sus flujos y su singular presencia en el paisaje urbano de Valencia. La intervención convertirá el espacio en un organismo vivo, capaz de mutar y responder a la intensidad del acontecimiento, generando una experiencia inmersiva y abierta a la participación del público.
MØØD entiende el espacio público como un lugar de relación y producción de sentido. La moda, el arte y la tecnología dejan de aparecer como ámbitos independientes para integrarse en un mismo ecosistema de conexiones.
Cada presencia, cada recorrido y cada interacción contribuirán a construir una atmósfera común, un estado compartido que dará forma a la experiencia colectiva del acontecimiento. Porque todo comienza con un pequeño gesto, con un contacto casi imperceptible, con ese clec inicial que anuncia el comienzo de nuevas relaciones, nuevas complicidades y, sobre todo, nuevas posibilidades.
