BOSCH & SIMONS
24 Octubre 2025 / E_CA Riba-roja
Esfuerzo rural II
Información
El dúo artístico formado por Peter Bosch y Simone Simons de Países Bajos, conocidos como Bosch & Simons, lleva más de tres décadas construyendo un territorio único en el arte sonoro y cinético. Su práctica se sitúa en la intersección entre la escultura, la instalación y la música experimental, generando obras que no se contemplan únicamente con la mirada, se experimentan con el cuerpo, a través de vibraciones, oscilaciones y movimientos mecánicos que transforman el espacio en un campo sensorial expandido
Las piezas de Bosch & Simons son máquinas vivas, ensamblajes donde motores, materiales y objetos cotidianos se convierten en agentes sonoros. Lejos de una estética futurista o tecnológica en sentido convencional, sus obras abrazan lo mecánico como gesto poético: vibraciones, choques, tensiones y resonancias se transforman en paisajes sonoros que trascienden lo material.
En cada una de sus instalaciones se establece un diálogo entre el azar y el control, entre lo programado y lo impredecible. Los dispositivos nunca son completamente estables: tiemblan, crujen, colapsan y se recomponen, evidenciando la fragilidad de la máquina y su cercanía con los ritmos orgánicos.
En Último Esfuerzo Rural II, Bosch & Simons transforman la memoria del trabajo agrícola en una instalación cinético-sonora. Seis toneles de vino, dispuestos como núcleo de la pieza, se convierten en instrumentos vibracionales que laten gracias a un complejo sistema de aire comprimido. Una programación electrónica regula el circuito de aire que impulsa los émbolos, provocando un movimiento intermitente y rítmico que hace vibrar los recipientes y, con ellos, el espacio entero. La obra rescata la fisicidad del esfuerzo rural, evocando los mecanismos repetitivos y precarios de las labores del campo, para convertirlos en una experiencia estética y sonora. En el contexto del E_CA, donde perviven los restos arqueológicos de un antiguo lagar, la instalación adquiere una resonancia particular. El pulso mecánico de los toneles dialoga con la memoria de la producción vinícola ancestral, estableciendo un puente entre el pasado agrícola y la experimentación contemporánea.
